Volvimos a sentirnos libres

Curso de prácticas de meditación y visualización Siendo libres

De nuevo nos encontramos y volvimos a sentirnos libres.

Recorrimos de nuevo nuestro sistema solar, nos adentramos en las profundidades de nuestra Vía Láctea y ¡más allá!. Nos adentramos en la infinitud del cosmos y vimos que estábamos y formábamos parte de Todo.

Adentrándonos en el corazón

Entendimos nuestros comportamientos condicionados y los dejamos atrás para poder Ser de nuevo, para poder vivir eso que de verdad somos, nos adentramos en nuestros corazones y logramos tocarlos desde la conciencia, la experiencia fue maravillosa, volvimos a mecernos en la vastedad que mece a las estrellas y fuimos creadores de nuestro destino desde allí.

Volvimos a sentirnos libres y nos manifestamos

También celebramos nuestro Nuevo Ser, cantamos y reímos con la inocencia de niñ@s naturales, entusiasmados por ese nuevo estado recobrado y antaño olvidado,¡ que bonito fue manifestarse con tanta naturalidad, espontaneidad y risas!

Como las olas del mar, nuestras vidas comenzaban en un pasado lejano, alcanzaban su cumbre y se rompían sobre la arena en lo que parecía ser el fin de las olas. La individualidad de las olas era ilusoria, todas formaban parte de un mismo océano que en sus profundidades, también era negro y oscuro. Solo en la superficie del mar, las personalidades parecían aisladas y separadas unas de otras.

Volvimos a sentirnos libres en presente

Caminante no hay camino, se hace camino al andar y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar… siguiendo a Machado retiramos la atención y la energía del pasado y la dirigimos hacia el presente, que es el único lugar donde nuestros pensamientos no dañan al corazón. 

Unidos en esa naturalidad espontanea se consumieron los últimos restos de individualidad que nos quedaban y ya siendo libres de las ataduras de nuestra personalidad, las notas de nuestros cantos al unísono fueron el colofón de una noche magnifica.

Corazones latiendo libres

Apenas sin darnos cuenta, retiramos la atención de nuestras historias personales, de las memorias del ayer y de su proyección en el mañana, y nuestros corazones latieron como uno solo al ritmo de nuestros cantares, en un eterno presente lleno de alegría.

Cuando llegó a despedida, nos pedisteis más, felices y en paz con vuestro nuevo estado de amor y conciencia, queríais una nueva ocasión de encuentro y la estamos creando para vosotros.

Volveremos a vernos, mientras tanto seguid en contacto con vuestro corazón.

¡Feliz verano!

Todos queremos más

Hay una antigua canción que dice : Todos queremos más, todos queremos mas y mas y mas y mucho mucho más.

El que tiene un euro quiere tener dos, y el que tiene veinte quiere cuarenta, el que los cuarenta quiere tener mil…y más y más y mucho más.

Es una canción antigua que quizá los más jóvenes no conozcan pero, una de las ventajas de internet es que pueden encontrarla ahí, no en euros sino en duros que era la moneda vigente cuando se compuso.

Y más y siempre más

Sí, nuestro ego o personalidad, o esa entidad que permanentemente suele acompañarnos y que muchas veces nos hace la pascua, siempre quiere más, más dinero, más casas, más coches, más vacaciones, más sexo, más poder, más títulos, más conocimientos, más tiempo libre, más comprensiones…más y más.

Todos queremos más de lo que nuestros sentidos están percibiendo en construcciones imaginarias interminables, a veces brevemente satisfactorias, y ¡de nuevo a correr! a trabajar, a esforzarse o engañar (si eres político) para tratar de conseguir más y más.

El ego puede perderlo todo

Algunas personas hacen cursos de meditación o de lo que sea, para obtener algo más. El ego no va a perder lo que ya tiene y si honestamente, le informan de que el proceso de meditación de lo que trata es de perder o desapegarse de lo que perciben nuestros sentidos, o abandonar las interpretaciones que hacemos sobre las informaciones sensoriales, ¿entonces para qué ir?

La noche más oscura

La negrura infinita del espacio no se ve, es negra como la noche más oscura; no se escucha, ni se huele ni se toca, pero es la que permite que toda la luminosidad de las estrellas se perciba.  Es un misterio, mejor dicho es el Misterio, algo que la mente no puede percibir ni entender.

Solo la magia del corazón puede experimentarla, no tienes que conseguirla, ya la tienes, estás en medio de Ella, aunque la mente trata de taparla corriendo detrás de innumerables nombres y formas.

El curso te indica el camino

En un curso serio de meditación (hoy el mercado se ha llenado de cursos con ese nombre, pero que no lo son) vas a perder lo que crees poseer para encontrarte con la experiencia de lo que te tiene a ti.

El curso te indica el camino para dejar las innumerables ilusiones de Maya y agradecer Aquello que te tiene a ti y en lo que tú desapareces pero puedes presenciar. Para la limpieza del corazón es sencillo, para la complejidad de la mente puede ser muy complicado.

De las ilusiones de algo puedes pasar a ser Todo

Yo, mi nombre, mi ego, mi personalidad, mis memorias, mi historia, mis proyectos futuros, mis propiedades, mi individualidad, mío, mi…son distintos nombres para lo mismo. Todo eso se sustenta en la identificación con un cuerpo, en las memorias de un pasado desaparecido y en las imaginaciones de un posible futuro que aún no ha llegado.

La vida sólo transcurre en el momento presente

Si entramos profundamente en el momento presente entramos en el misterio de la vida. Hace falta valor, determinación, también, espíritu de aventura, mucha perseverancia, al principio seguir a algún maestro; después a ti mismo.

Puede ser un largo viaje y, cuando llegues, te darás cuenta que no hacía falta moverte de donde estabas. Siempre habías estado Ahí.

¿Estás preparado para el viaje?. Si es así, te esperamos.

“Solo los pensamientos referidos al momento presente no dañan al corazón”

I Ching

Curso de meditación en diciembre de 2023

Curso presencial de meditación en diciembre de 2023, con el que puedes alcanzar la paz que transciende el entendimiento de la mente.

Observa ese mundo cotidiano de objetos y personas que se mueven, se desplazan y cambian de lugar en el espacio. Observa tu mundo interno de imágenes, recuerdos de sonidos y la multitud de conversaciones internas que tienen lugar en tus pensamientos, también cambian.

Obsérvate a ti mismo tratando de atraer a tu vida lo que deseas, y alejándote de lo que no quieres. Observa a tu yo que está observando todo eso. Obsérvalo, sin mas, un paso más allá está la libertad.

Meditación es recorrer ese camino, del mundo exterior al interior y pasar de un yo individual a la experiencia de una inmensa eternidad.

Un curso de meditación para transitar por lo que cambia y llegar a lo que no cambia.

lugar

  • Casa de convivencias La Concepción y San Pio X, C. de San Jacinto, 2, 28430 Alpedrete, Madrid

Fechas y horario

  • Inicio: 17.00 horas del 6 de diciembre de 2023.
  • Clausura: 13.00 horas del 10 de 2023.

Inscripciones

Ponte en contacto con nosotros a través de aprenderaserlibres@gmail.com

Plazas

Se admiten inscripciones hasta el 25 de Noviembre, las plazas son limitadas, pueden cerrarse las inscripciones antes de esta fecha.

Completo

Mi Gurú y yo, 2ª edición corregida y ampliada

Mi Gurú y yo es la historia de mi práctica del Yoga y la psicoterapia a lo largo de sesenta años.

A los 17 años me inicié en la práctica del Hatha yoga con Selvarajan Yesudián , práctica que duró hasta los 29 años.

Hoy contemplo aquel largo periodo como una preparación de mi cuerpo físico para la intensa actividad, mental y espiritual, que iba a tener lugar en mi estructura corporal a partir de los veintinueve años y medio, cuando Barbara González me inició en el Yoga occidental con practicas de psicoterapia Gestalt.

La iniciación consistió en dirigir mi atención hacia mi mundo interno, en lugar de vagabundear sin rumbo por el mundo exterior, y darme cuenta que mis memorias, fundamentalmente infantiles y afectivas, estaban configurando mi vida y mi destino.

La iniciación de Barbara fue rotunda, breve y radical, y ocurrió en el corto tiempo de diez días. Marcó un antes y un después en mi vida ¡Gracias Bárbara!

El estado de Gracia que disfruté duró un año, después se fue.

Como fruto de mi perseverante búsqueda, vinieron a mi vida dos maestros: Gurú Raj Ananda y Robert Hoffman. Oriente y Occidente de nuevo.

Con Gurú Raj Ananda aprendí que fuera de mi estoy perdido, que dentro de mi estoy en mi hogar, y como el mundo exterior es un reflejo de mi mundo interno, en el que Karma y Dharma se harán lo mismo, porque encontrando lo interno dentro de lo externo, el camino del Dharma que lleva hacia mi propio conocimiento nacerá del Karma de cada uno de mis actos.

Bob Hoffman me remitió a mi infancia en la que, bajo la influencia de mis padres, se estructuró mi mundo emocional que, después en mi vida y sin darme cuenta, se repitió, una y otra vez, en mis relaciones con otras personas.

Todo lo demás, con perseverancia y determinación, lo hice solo.

Después murieron Bob Hoffman, Gurú Raj Ananda, Tom Mackormick, la Sra. Marquesa, Bert Hellinger, el Dr. Chico y el Dr. Lucky. Prácticamente todas las personas que tuvieron una gran influencia en mi evolución personal.

Hoy vuelvo a escribir Mi Gurú y yo, incorporando a todos ellos, en una nueva edición ampliada.

Nuestro núcleo espiritual es nuestro Gurú y, cuando está dormido necesitamos la presencia de un Gurú externo para que lo despierte. Una vez despierto nuestro Gurú interior, el Gurú externo ya no es necesario.

Ese río de Conciencia es distinto para cada uno de nosotros, pues ha nacido en hogares distintos y ha tenido experiencias diferentes a lo largo de la vida, pero al final, desembocamos todos en el mismo Océano.

Entre las orillas del placer y el dolor fluyen los ríos de todas las vidas. Permítete fluir por el centro, equilibrado, dejándote llevar por la corriente. Disfruta y vive intensamente cada tramo del viaje, teniendo la seguridad de que en cualquier momento de la navegación desembocarás en el Océano de la Eternidad.

Mi Gurú y yo es la historia de la vida de un río, desde su nacimiento hasta su desembocadura. Mi historia puede ayudarte a entender y evocar el fluir del tuyo por la Vida.

Al final ningún río desaparece, en su desembocadura todos se hacen Uno con el océano. Con la paciencia que da la eternidad, te veo venir hacia mi, a tu ritmo, entre tus orillas. Es inevitable.

El Misterio y la Vida

Vivimos en un mundo conocido rodeado por el misterio de lo desconocido, incomparablemente mas grande que lo que conocemos, el misterio y la vida.

Para la gran mayoría de nosotros lo conocido se origina en nuestra infancia en la que se entretejen nuestras primeras memorias que, en la medida en la que hayan sido dolorosas han ido tapando nuestra inocencia y percepción directa e inocente del mundo, con emociones ligadas al miedo, la tristeza o la rabia. El dolor del mundo emocional nos encoge y comprime, deseando expandirnos y alegrarnos en algún tiempo futuro. Gran parte de nuestros pensamientos se remiten a tiempos pasados o venideros en los que deseamos que todo sea mejor que lo sucedido, así es como la mente y el tiempo se entretejen como hermanos.

Como es arriba es abajo

Es misterioso el Universo en el que se mueven nuestro sistema solar y nuestra Vía Láctea, hermanada con millones de galaxias, en medio de un espacio oscuro misterioso, infinito e incomprensible para la mente.

«Como es arriba es abajo y, como es adentro es afuera», nos dijo Hermes el Tres veces Grande. Lo mismo que hoy nos enseña la física quántica de las partículas atómicas.

Resumiendo: En la urdimbre de la inmensidad del conjunto de átomos que forman nuestro cuerpo, también está ese misterioso espacio oscuro que es el paridero de todas las posibilidades. ¿Todas? o ¿Unas pocas? nuestra personalidad se conforma con pocas que trata de repetir hasta la llegada del misterio de la muerte.

¿Podemos adelantar ese Misterio hasta nuestro presente manteniendo con vida nuestro cuerpo?

Teniendo en cuenta que hace años, la ilusión del futuro la considerábamos verdadera. Hoy, mas que nunca, es ilusoria. ¿Cuántas mas plagas tendremos similares al llamado Covid 1,2,3,4…?. ¿Cuántas más guerras (Ucrania) amenazando otra devastadora guerra mundial? ¿Cuántos más cambios climáticos y ecológicos? ¿Provocados por qué, por quien o para qué? Entre estos interrogantes el futuro se desdibuja.

La muerte siempre ha estado presente, pero tratábamos de olvidarla apegados a un consumismo compulsivo con el que hemos aniquilado especies vegetales, marinas, animales y humanas. Hoy, la Guadaña siega nuestro autoengaño para los mas despiertos, mientras otros prefieren seguir apegados a los espacios virtuales de los móviles, los ordenadores o las múltiples cadenas de las televisiones con sus inacabables mentiras y sus noticias paradójicas.

Podemos despertar

La esclavitud por un techo y un poco de comida invade nuestras ciudades, mientras sus ciudadanos corren hipnotizados mirando sus móviles, a los que un robot indica donde dirigir la atención de los usuarios.

Esta pesadilla onírica puede hacer despertar a muchos, pararse en el momento presente y preguntarse: ¿Dónde está la verdad? ¿Hacia donde va la vida?. La vida va, como siempre, a encontrarse con la oscuridad de la muerte, que es el contrapunto que le da al vivir intensidad, presencia y misterio.

Para quien pueda interesarle, una indicación en el camino: » Fuera estás perdido, dentro de ti estás en tu hogar. Sustituye lo externo por lo interno y se eterno». Siguiendo la indicación, encontrarás que el mundo exterior es un espejo de lo que sucede dentro de nosotros. Limpia tu espejo si está sucio. Los demás pueden hacer lo mismo. Nadie puede hacerlo por ellos.

Cuando el espejo esté limpio no te reflejará, porque tu yo personal no estará para verlo. Solo tendrás la experiencia de la inmensidad de la Paz que está mas allá de los pensamientos que, sin éxito, tratan de entender el misterio y la vida.

El otoño

Estamos en otoño, las hojas de los arboles empiezan a teñirse de colores: rojos, amarillos, naranjas enmarcados en los últimos verdes del verano. La sabia de los arboles está bajando hacia las raíces para pasar en ellas el invierno bajo tierra.

Nuestra vida que como la vida vegetal y animal, forma parte de este planeta, en esta estacón empezamos a recogernos e interiorizarnos, dejando caer el esplendor de nuestros veranos, para conservar aquello que es necesario para poder renacer en una nueva primavera, en nosotros mismos o a través de nuestros hijos.

Para seguir vivos, es imprescindible alimentarse y eliminar correctamente nuestros residuos. En otoño abundan los frutos que ha producido la tierra y que están llenos de minerales, vitaminas y múltiples nutrientes necesarios para la vida en nuestro organismo. Abundan las calabazas, los tomates, los higos, las manzanas, las peras y, en mi tierra, las uvas. Estos días estamos en medio de la vendimia.

Aconsejo alimentarse, un día a la semana, exclusivamente de fruta, solo de una clase, sin mezclarlas.

Pero no solo nos alimentamos de comida, también nos nutrimos de colores, de sonidos, de emociones y de sensaciones, y también lo mas importante: nos nutrimos de nuestra comunicación con nosotros mismos y con los demás seres humanos. el otoño es una estación excelente para dejar ir aquellas relaciones que nos perjudican y nos dañan e, incluso pueden llenarnos de toxicidad emocional como la tristeza o el miedo, para que nazcan otras relaciones mas nutritivas para nuestro corazón para que pueda llenarse, en una nueva primavera, de alegría y de paz.

Con la tristeza o la alegría respiramos -siendo conscientes o no- de un modo diferente, eliminando anhídrido carbónico e inspirando oxigeno. Por eso el otoño rige la respiración, expirando CO2 e inspirando oxigeno en una proporción armónica para nuestra salud.

La tráquea es como el tronco de un gran árbol que se divide en dos grandes ramas, que a su vez son la base de innumerables bronquiolos de las que salen millares de hojas llamadas alvéolos pulmonares. La antigua ciencia del Raja Yoga lo regulariza con múltiples técnicas de respiración llamadas Pranayamas. Todo esto no está separado, está sincronizado: si estamos tristes respiramos de una manera y nuestro cuerpo tiende a «caer como una hoja de otoño». Si estamos alegres respiramos a otro ritmo y caminamos derechos y erguidos.

El pulmón es el Rey que discrimina y ordena nuestra manera de respirar, así como nuestro intestino grueso también discrimina lo que es necesario eliminar por las heces de lo que conviene retener.

El otoño rige, con mas preferencia que otras estaciones, nuestra capacidad de discriminar, lo que nos conviene conservar de lo que es saludable eliminar en todos los ordenes de nuestra vida: alimenticio, emocional, lugares y personas con las que nos relacionamos y pensamientos tóxicos o nutritivos.

Para hacerlo correctamente la clave es el equilibrio en movimiento, como en el taichí. Si retenemos demasiado de lo que sea, por temor a que nos pueda faltar (aire, comida, dinero, creencias) vamos a tener una fisiología otoñal patológica. Lo mismo que si no retenemos nada de lo que es esencial para seguir viviendo. Ese vivir -y la vida es movimiento- es clave para la salud.

Y conservar las semillas para que todo renazca en primavera en el mismo u en otros arboles. En nosotros o en nuestros hijos. Las semillas de nuestra genética se conservan en otoño para poder seguir relacionándonos con la vida, eso también es esencial para la continuidad de la existencia.

Los arboles y los animales saben hacerlo porque están en armonía con la naturaleza. Nosotros, con la mala utilización de esa delicada fase evolutiva que se llama libre albedrio, quizás nos hemos separado de ella. Si es así, utilicemos sabiamente nuestra facultad otoñal de discriminación para recuperarlo..

Este es mi sincero deseo para todos el escribir estas líneas.

La rabia

La rabia es una reacción a un sentimiento primario: el de «ser herido».

Los sentimientos de dolor que sentimos vienen de la vergüenza, la humillación, la frustración, el miedo y el rechazo.

La rabia es una respuesta natural ante una herida

Si herimos a un animal, antes o después, despertaremos su agresividad, pues es su respuesta natural ante el hecho de ser herido.

Cuando de niño/a has sido lastimado, con frecuencia reprimiste tu rabia pues, si la expresabas a tus padres o a las personas que te cuidaban, el miedo ante la reacción de éstos te hacía temer por tu seguridad y supervivencia tan supeditada a sus cuidados.

Expresándola adecuadamente

Si de adulto sientes rabia elige, un lugar adecuado para expresarla gritando y golpeando por ejemplo un cojín.

Hazlo en un lugar donde puedas expresarte sin ser molestado, ni molestar a nadie, un sótano, un garaje o un bosque.

Cuando estés en ese lugar, revive en tu interior los motivos que te producen rabia; estos vendrán en forma de imágenes, sonidos o frases que tú te digas en tu interior.

Comienza a golpear el cojín, con los puños o un palo, imaginando que estás golpeando esas escenas que pasan por tu mente y te la producen.

Como librarte de ella

Con este ejercicio haces que ese odio y esa rabia se intensifiquen mas y mas en tu mente, con un pensamiento claro de fondo, lo cual es muy importante:

«ME ESTOY LIBRANDO DE ESTE ODIO Y ESTA RABIA INTENSIFICANDOLA AL MÁXIMO PARA QUE PIERDA SU FUERZA».

Para usar una analogía simple: si quieres que tu cuerpo se relaje, primero tensa intensamente todos tus músculos y luego suéltate; esto te traerá relajación.

Líbrate de ella con conciencia

El único peligro de esta técnica es que si sigues manteniendo el odio y la rabia en tu mente, puedes volverte cada vez mas rabioso y resentido, llevando mas profundamente esas semillas de odio en tu mente subconsciente. Pero si mantienes el pensamiento:

«ME ESTOY LIBERANDO DE ESTE ODIO Y ESTA RABIA AL INTENSIFICARLA», entonces podrás librarte de ella.

Cuando sientas que has descargado toda tu rabia, es posible que aparezcan escenas de tristeza o de dolor que la han causado.

Si es así utiliza las técnicas que te recomendé en este artículo.

También puedes descargar nuestro E-book con cinco ejercicios que te ayudarán a equilibrar tus emociones negativas.

La tristeza

Como los árboles que pierden sus hojas en otoño porque la savia va hacia la tierra, hacia sus raíces, nosotros, que también somos condicionados por el planeta y sus estaciones, cuando nos invade la tristeza sentimos como nuestra energía cae hacia el suelo.

Estírate y pon tu cuerpo bien derecho. Levanta la barbilla hacia arriba y mantén un rato esta postura. Mejorará tu estado de ánimo.

Te sentirás aún mejor si en tu rostro esbozas una sonrisa. Es forzada, ya lo sé, pero pruébalo estirando los labios hacia atrás y hacia arriba; haz lo mismo con las comisuras de los ojos. Mantén la sonrisa, tu cerebro está procesando la información que le llega de los músculos faciales de que tu percepción es sonriente.

Puedes ayudarte aún mas recordando imágenes de tu vida que te provocaron una sonrisa. Si quieres continuar un poco más, imagínate que tu sonrisa se condensa en un poco de saliva, traga esa saliva impregnada y dirígela hacia el área de tu corazón inundándolo de alegría.

Vuelve a producir más saliva, continuando con tu sonrisa, y traga esa saliva dirigiéndola hacia tus riñones (parte posterior de la espalda, más o menos a la altura del ombligo)

Repite el mismo proceso hacia el hígado (parte derecha del abdomen detrás de las costillas más bajas)

Los pulmones que ocupan el tórax, y el Bazo que está en la cavidad abdominal en el lado opuesto al hígado.

Este ejercicio elevará la vibración de la tristeza hacia un estado más feliz.

Si con todo esto no lo logras superar tu tristeza, conocemos técnicas más profundas y te enseñaremos a aplicarlas.

El miedo

Hoy te hablaré del miedo.

Más del 90% de nuestros miedos son imaginaciones ilusorias, no están en el momento presente. Están en algún tiempo futuro o pasado. Para ver el futuro o el pasado miramos hacia dentro, hacia nuestros pensamientos. Para ver el presente miramos lo que, en este momento, nos rodea. Esos miedos, angustias o ansiedades, en su gran mayoría son imaginaciones nuestras y nunca van a suceder, por ejemplo me va caer un rayo encima, cuando la posibilidad de que me caiga es remotísima, o este avión se puede estrellar, más de lo mismo.

Creamos imágenes internas que nos producen miedo o sus variantes de angustia o ansiedad

Hay algo, en este momento, que perciban mis sentidos físicos y que me de miedo ¿alguien me está poniendo un cuchillo en el cuello para robarme? o ¿un mastín me está atacando?

Solución: si no hay nada objetivo en el presente que me produzca miedo y este es producido por imágenes internas, entonces enfrasquémonos en la realidad que estamos viendo, escuchando (no la T.V. por favor!) tocando, oliendo y gustando. Nuestro miedos imaginarios empezarán a esfumarse.

¡Pruébelo Funciona!

Si no funciona conviene que haga un tratamiento de psicoterapia con un buen profesional. Generalmente, en pocas sesiones podrá solucionarlo. Se trata de modificar memorias antiguas (el 90% procedentes de la infancia) en las que ese miedo se estructuró.

Ejemplo: un paciente tenía un gran temor a las tormentas, cuando aparecía una nube en el horizonte buscaba un refugio que le pareciera seguro aunque después aquella nube no se transformara en ninguna tormenta. Cuando era niño y había tormentas, su madre se encerraba con él en un armario muerta de miedo. Temor con el que contagió al niño. Con varias sesiones de terapia, aplicando técnicas de Programación Neurolingüística el paciente solucionó su problema. 

Si estás en un caso similar, no dudes en ponerte en contacto conmigo porque mediante técnicas de psicoterapia puedo ayudarte a superar tus miedos.

Evolución y experiencia

La evolución se produce aprendiendo a través de la experiencia.

Cuando tenía 3 años de edad, mi padre tenia una vieja radio de madera conectada por un cable a un enchufe de la red eléctrica.

Cuando radiaban algún cuento mi padre me llamaba: -¡Ramoncito ven pronto que empieza un cuento!

Yo acudía tan rápido como me permitían mis pequeñas piernas y me sentaba en el suelo, frente a la radio, a escucharlo. Después de escuchar unos cuantos empecé a intrigarme por donde venían los cuentos; con 3 añitos de inteligencia concluí que tenían que venir por el cable eléctrico que unía el cable con el enchufe. Ni corto ni perezoso me dispuse a meter los dedos por los agujeros del enchufe para «atrapar el cuento».

-¡Ten cuidado Ramoncito te va a doler, saca los dedos del enchufe!

Yo, ante la advertencia de mi padre, hice oídos sordos y metí los dedos en el enchufe dispuesto a atrapar el cuento y ¡Ayyyy! menos mal que en aquel entonces la corriente era de 125. Nunca volví a meter los dedos en un enchufe.

Mi padre no pudo enseñarme con palabras lo que era la experiencia del desagradable contacto con la electricidad. Tuve que aprenderlo por mi mismo.

¿Evolución y experiencia?

No nos vayamos más lejos: II guerra mundial, Hitler arrasa Europa, 6 millones de judíos incinerados. Millones de muertos en combate, hambre, ruina y desesperanza. Guerra civil española, cientos de miles de muertos, hambre, miedo, otra vez ruina y desesperanza. Ganadores y perdedores, aunque la verdad es que toda España perdió.

Hoy, Ucrania posible inició de la III guerra mundial, y seguimos metiendo los dedos en el enchufe, a pesar de que la historia nos advierte de lo que ocurre al hacerlo. Da igual, en esta tierra el ser humano solo aprende de la experiencia propia, no a través de la de los demás, ese segundo aprendizaje solo está reservado para genios avanzados, no solo de mente sino también de corazón. Son escasos.

Y el genio vive creando en el presente, absorto en él y, como un Dios, disfrutando de su creación. En ese estado ¿angélico? No hay tiempos pasados ni futuros en los que la vida pueda ser más feliz, lo es Ahora o nunca y el genio lo sabe, la muchedumbre no, por eso el genio se aísla en su creación.

La muchedumbre necesita vivir en carne propia las experiencias que otros le han contado.

«Y Eso que no puedes ni imaginar, Eso seré»

Es tan sencillo que da risa. Lo difícil es ser sencillo.

Seámoslo. Seamos conscientes del espacio que ocupan las distintas partes de nuestro cuerpo: entrecejo, ojos, nariz, boca, cuello, tórax, piernas y pies. Solo conscientes del espacio que ocupan. Si vienen pensamientos dejémoslos que pasen como nubes en el cielo y volvamos a ser conscientes del espacio. El tiempo desaparece porque el tiempo son nuestros incesantes pensamientos del pasado y del futuro. Solo seamos conscientes del espacio y Eso que los pensamientos no pueden ni imaginar, Eso seremos. Y es que ya lo somos, queramos o no, porque Eso es la realidad. Lo demás son ilusiones.