Curso de Taiji, Qigong y Bagua.

La sabiduría oriental nos propone para una salud integral el arte en movimiento.

A finales de la dinastía Ming nació el Taiji, su fundador era un maestro de artes marciales chinas y lo creó a partir de sus conocimientos de filosofía china clásica, Qigong clásico y algunos tipos de artes marciales.

En el Taiji no se emplea la fuerza, es la fuerza, y como tal es segura de sí misma, armónica y suave en un baile marcial de belleza en movimiento, quien se acerque a este baile con agresividad se encontrará confrontado por su propia violencia.

El Taiji cultiva la atención en el movimiento presente, el movimiento nace de la conciencia promoviendo una estabilidad emocional que es el resultado de la flexibilidad de nuestra mente y nuestro cuerpo en movimientos inteligentemente estructurados.

La popularidad de lo sublime ha traído al menos en nuestra época,  su degradación. El gran esfuerzo y disciplina que requiere el cultivo de un arte como el Taiji, corre el riesgo de esconderse tras carteles que cualquiera puede colocar, en una época en que la palabra pretende sustituir a lo que representa.

Afortunadamente la Asociación Nacional de Wushu de China ha protegido el Taiji de este riesgo, organizando la enseñanza de su maestría en grados o Duanes que alcanzan los Maestros tras ser examinados en severas pruebas en su hacer y enseñar.

La Asociación Nacional de Wushu de China titula a estos Maestros en ocho grados o Duanes, de acuerdo a su conocimiento de este arte.

La Asociación ShenZhou de España junto con la Asociación de Wushu de China tiene el honor de organizar el curso Internacional de Taiji, QiGong y Bagua.

Organizadores en España

María López, 3º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Jesús Juan Murcia.

Agustín Alcón

Manuel Carrillo Troya

Francisco Mateos García.

Maestros organizadores de China

Fumin Wang Guo, 8º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Zhang Youfeng,  8º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Maestros que imparten

Wang Deming,  8º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Han Yanwu, 7º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Wang Wenxiang, 7º Duan de la Asociación Nacional de Wushu de China.

Fechas de los cursos 

Valencia días: 12, 13 y 14 de octubre.

Cádiz días: 19, 20 y 21 de octubre.

Inscripciones antes del 5 de octubre en: www.taiji-fumin.com

Volar en libertad

En lo más profundo del infierno se encuentra una puerta hacia el cielo.

Las batallas de las Termópilas, de Little Bighorn, El Álamo, Stalingrado, Normandía, Trafalgar, Las Navas de Tolosa, Pearl Harbor, las breves, intensas y rotundas de Hiroshima y Nagasaki…y tantas otras. También podemos remontamos a Mitos como el diluvio Universal que nos habla de civilizaciones tan avanzadas tecnológicamente o más que la nuestra como la Atlántida o Lemuria y que fueron destruidas.  Siempre ha habido guerras ¿cuándo no? durante miles de años ha sido así ¿por qué tendría que haber un futuro diferente?

Si el futuro es hijo del presente ¿hay en la historia presente de la humanidad algo que indique un futuro mejor? Lo que el presente indica es más de lo mismo. Podemos ilusionarnos con un futuro idílico, pero esa fantasía no es saludable si va en contra de las evidencias presentes e históricas.

¿En qué lugares y por qué motivos empiezan las guerras? Todas las guerras empiezan en el interior de nosotros mismos. Y así como en nuestro interior comienza la guerra, también ahí está la Paz ¿No se lo cree? es su opción, pero entonces seguirá transitando entre periodos de guerra y algunos de descanso, personales, familiares, nacionales e internacionales.

¿Cómo nos tratamos a nosotros mismos? ¿Hay una guerra cotidiana entre lo que debemos hacer y lo que nos apetece, entre cómo nos exigimos ser y cómo somos? ¿entre las que consideramos nuestras obligaciones familiares y nuestros deseos? ¿Entre nuestra adaptación a las normas de una sociedad enferma y nuestra naturaleza?
Como Psiquiatra puedo afirmar, después de cuarenta años de práctica profesional, que si hubiese una legislación que detectase y castigase el maltrato que nos infligimos a nosotros mismos y lo reprobase en la misma proporción que el maltrato que nos infligimos unos a otros, entonces la gran mayoría de las personas estaría en la cárcel.
¿Es posible encontrar Paz en nuestro interior? Sí, es posible, lo sé por experiencia propia y por cientos de personas que han seguido una metodología terapéutica que les ha conducido a integrarse consigo mismos.
¿Seguirá habiendo guerras? Claro, pero no para ellos, pájaros de la misma bandada vuelan juntos dice el refrán. Si Ud. aprende a volar en Paz se encontrará con gente que también vuele así. A las demás «bandadas»  ni las percibirá, a menos que sea un adicto a la prensa y la televisión y sus programas de noticias permanentemente negativas. Bueno, se enterará de que hay otras formas de vivir menos pacíficas pero le afectarán de otro modo.
El cielo y el infierno se entremezclan pero es su opción estar en uno o en otro. Todo depende de hacia dónde dirija su atención.
¡Atento pues! no permita que su atención siga siendo dirigida por programas familiares o sociales quizás bienintencionados pero que no le hacen feliz. La Vida le ha dado el regalo de la Libertad para que se sienta libre de ataduras familiares y sociales que si un día estuvieron fuera de Ud. hoy ya están implantadas en su cerebro.
Es su opción. Nadie puede hacerlo por Ud. ni Ud. puede hacerlo por nadie. Solo puede hacerlo por y para sí mismo. Una vez que lo haga, todo lo demás vendrá por añadidura. Es el Egoísmo bien entendido, Ud. no puede darle a nadie lo que no tiene, no puede dar comprensión, compasión ni Amor si no se lo da primero a sí mismo. Lo demás es una moralidad bienintencionada pero completamente ineficaz.
Aprenda a ser libre y ámese a sí mismo. Esa es la puerta del Paraíso. Claro que muchas personas solo se deciden a abrirla después de una larga estancia en el infierno. No es necesario… pero Ud. decide.

Guru Raj Ananda Yogui

La palabra Gurú está formada por dos sílabas en el idioma sánscrito: Gu y Ru, que significan luz y oscuridad. Gurú es lo que nos lleva de la oscuridad a la luz.

Si estoy perdido en una gran ciudad y una persona a quien pregunto, me indica por dónde ir al lugar al que quiero llegar, esa persona es mi Gurú.

Gurús fueron mis padres que me enseñaron a hablar y a caminar, y Gurús han sido los innumerables maestros que he tenido y que me han ahorrado el esfuerzo de aprender algo que, de hacerlo yo solo, hubiera sido una tarea titánica. Mi agradecimiento a todos los que me llevaron de la oscuridad de no saber algo, a la luz de saberlo.

¿Conocemos el sentido de la vida y la muerte? ¿hay alguien o algo que pueda indicarnos el camino para ir de esa ignorancia a la tranquilidad de ese conocimiento? Al Gurú que puede indicarnos el Camino mas breve de ese recorrido que después de un largo trecho nos lleva al instante presente, el sánscrito le denomina Raj o Real.

Ananda significa amor, pero no un amor al que pueda acceder el pensamiento, pensamos que amamos y cuando se trata de Ananda el pensamiento no existe.

Cuando los pensamientos nos dicen que amamos preguntémosles qué es lo que aman, quizás amen un cuerpo bonito o unos ojos bellos; esto puedes entenderlo con tus pensamientos. La mente solo puede entender aquello que es exterior, pero el Corazón que es nuestro interior más íntimo, es el único que puede entender el núcleo de otra persona. El querer siempre algo concreto es la cualidad de la mente y, al estar ésta limitada, no puede experimentar la totalidad del amor; la mente no es el origen del Amor auténtico. A la mente le gusta tener ideas de cómo nos gustaría que fuesen las personas, y la realidad es que no solemos amar a un hombre o una mujer, si no que lo que amamos es el ideal que nos hemos hecho de ellos.
Cuando quisiste a alguien, quizá lo que amaste en realidad fue el ideal que esperabas de él o ella, y cuando esa persona no satisfizo ese ideal, entonces te sentiste herido y decepcionado. El Amor no ha sido la causa de tu herida si no tu mente; si en un principio no hubiera idealización, y por tanto expectativas o deseos de cosas concretas, entonces no habría sufrimiento.
Para la gran mayoría de los habitantes de este planeta el amor es solo un concepto pero no una experiencia. La mente sólo puede tener una idea de lo que es el Amor.  El único lugar en que puedes sentirlo es en tu Corazón; en otras palabras, esto quiere decir que el Amor se experimenta a sí mismo. Es autoluminoso como el Sol, es indefinible.

Cuando emerjas en la corriente del Amor Absoluto sabrás que no eres un individuo si no todos y Todo. La individualidad termina y pierde su poder dentro de la Totalidad.

Y un Yogui es el que recorre el camino interior que pone el Yugo de lo universal sobre la experiencia individual.

«Yo y mi Padre somos uno», claro que si hoy Jesucristo diese el sermón de la montaña en Central Park, en Hyde Park o en el Retiro madrileño sería detenido por alterar el orden público o, al menos, por vagancia.

El día diecisiete de mayo de hace treinta años Gurú Raj Ananda Yogui dejó su cuerpo físico.  Gracias por tus enseñanzas y la vida que compartimos durante doce años.

Rigor mortis

¿De dónde venimos cuando nacemos?, ¿a dónde vamos cuando morimos?, ¿es el mismo lugar?, ¿lo hay?

Soy médico y lo que sí sé, es como son los niños en sus primeros años de vida y como se despiden las personas en los últimos.
En los primeros años son inocentes y curiosos para explorar el mundo, y lo hacen si se sienten amados y protegidos por sus padres y sus necesidades básicas de Amor, comida y cobijo están cubiertas, si no lo están detienen su exploración y poco a poco se identifican y mimetizan con las personas que los cuidan creyendo -!ay! la inocencia- que si lo hacen serán amados y cuidados, pero… ¿se aman sus padres a sí mismos?, probablemente, pero la gran mayoría con condiciones y esos condicionamientos les encierran en conductas repetitivas y estereotipadas que forman un carácter. Y la inocencia se va ocultando para dar paso a la personalidad, la cual es un cúmulo de respuestas programadas con las que configuramos nuestra realidad subjetiva.

La inocencia y el amor sin condiciones son lo mismo, y la personalidad y el amor con condiciones también.

Conozco pocos niños que pasen los días y las horas de su infancia con sus padres, las guarderías se han institucionalizado como necesarias, necesarias porque se da prioridad al mundo del dinero y en la mayoría de los casos, al trabajo para conseguirlo.
¿Os gusta vuestro trabajo?, ¿le dedicáis más horas de vuestra vida que aquellas más importantes para VIVIR?, ¿ganáis lo imprescindible para vivir y seguir trabajando para seguir viviendo?, ¿es eso vida?, y con esa justificación ¿dejáis a vuestros hijos en una guardería y a vuestros ancianos en una residencia?
Entre todos hemos construido una sociedad que idólatra al dinero y todo lo que con él se puede comprar. La inocencia que no tiene precio y tampoco produce dinero la dejamos enterrada en guarderías o, lo que es peor, delante de televisores. Y como lo hacemos todos, o casi todos, se ha convertido en «lo normal».
Los últimos años de los ancianos tampoco producen dinero y también, en muchos casos, los recluimos en residencias para ancianos, sin la cercanía de sus seres queridos, sin sus amigos, sin sus casas, sin sus muebles, sin nada de lo que construyeron en sus vidas. Los retiramos cuando tienen más experiencia de vida y más pueden enseñarnos, también es lo normal, allí estarán mejor atendidos, nosotros no podemos hacerlo, el trabajo y el dinero nos reclaman. En otras palabras, el egoísmo nos reclama.

No valoramos la inocente llegada desde el Misterio y tampoco la ida hacia Él, lo negamos, negamos la muerte que es lo más rico que tiene la vida.

Y ¿qué es la vida sin Misterio?, ¿un aburrimiento, una rutina, placeres sensoriales que se reproducen más deprisa que nuestros deseos de poseerlos?
La vida con Misterio es una aventura, una sorpresa, un SER para tener y disfrutar y no un tener para ser una oveja más de un gran rebaño conducido por los mas ciegos y egoístas… no quiero hablar de política.
La vida y la muerte van juntas y si nos damos cuenta de su matrimonio, cada momento muere en un recuerdo para nacer en uno nuevo imprevisible y sorprendente. ¿Y no es la muerte lo más imprevisible, misterioso y sorprendente de todo?
Viviendo nos preparamos para ella. ¿Nos prepara para ella el materialismo en que vivimos?
Estamos en esta Tierra de paso y podemos ser usufructuarios de lo que hay en ella pero no sus propietarios, y tratamos de ser dueños de lo que son fantasías proyectadas y confirmadas por lo que llamamos mundo material.
Incluso negamos la experiencia liberadora de esa última posibilidad y matamos en nuestros hospitales a nuestros enfermos terminales a quienes nuestra medicina no puede darles ninguna esperanza. No, claro que no los matamos, la palabra adecuada es «sedación», es mucho mas conveniente y tranquilizadora. Una mezcla de cloruro mórfico, buscapina y tranquilizantes en gotero, anulan la conciencia del que va a transitar la muerte y también mitiga la angustia de los vivos que los contemplan. después decoramos a los muertos para que parezcan vivos, les ponemos flores, los colocamos en escaparates acristalados y enseguida nos vamos a trabajar para seguir ¿viviendo?
Y desconocemos que atravesar la muerte conscientemente es la experiencia más gloriosa que puede tener un ser humano, hoy en día, el dolor puede ser controlado sin perder la conciencia.

Vivos en el cementerio

MI HISTORIA CON EL CEMENTERIO

Nací en una casa perteneciente a mi familia, que empezó a construirse en el año 1490; la casa está situada en lo alto de una colina rodeada por una gran finca.
Hace veinte años los vecinos solicitaron permiso a mi familia para hacer un camino que atravesase la finca y facilitar sus tareas agrícolas, al hacerlo la pala excavadora levantó una calavera y varios huesos humanos. Se inició el procedimiento administrativo correspondiente y después de un tiempo, el juzgado de la localidad contactó con el departamento de Antropología de la Universidad que acordonó el área e inició la investigación de un cementerio celta de 3.000 años de antigüedad sobre el que se había construido la casa. Después de unos meses de estudio la Universidad decidió finalizar la excavación y dejar en paz a los milenarios muertos.
La casa es de piedra y tiene dos plantas, en la antigüedad la planta inferior era una cuadra para animales, viviendo los distintos propietarios en la plante superior.
Al hacerme cargo de la casa decidí habilitar la planta inferior como vivienda. Cuando los canteros picaban la piedra del suelo encontraron otro esqueleto humano milenario que hoy medita debajo de un jardín Zen que he construido encima.

Los 31 de diciembre a las doce de la  noche, los miembros de la familia tenemos la costumbre de brindar al lado del jardín zen por una larga vida.

LA HISTORIA CON EL CEMENTERIO

En lugares muy habitados del planeta, como China o Europa, en los que a lo largo de milenios vivieron miles de millones de personas, se calcula que los cadáveres de los fallecidos, con todos los cambios de clima, no penetraban más de diez metros en tierra. Una vez descompuestos, las estructuras moleculares y atómicas que formaban parte de los cuerpos pasaban a la tierra o eran absorbidas por las raíces de los árboles pasando a formar parte de la madera. De esa tierra se hicieron los ladrillos, el cemento o las vigas que forman parte de nuestras casas de hoy en día. Se calcula que un 30% de los materiales que forman parte de las casas en las que vivimos formaron parte, anteriormente, de cuerpos humanos.

VIVIENDO EN EL CEMENTERIO

Con cada espiración de aire exhalamos millones de átomos que formaban parte de nuestro cuerpo y, con cada inspiración, incorporamos otros tantos. También lo hacemos con la comida.
A nivel atómico nuestro cuerpo es diferente cada cuarenta días. Los átomos que forman parte de los músculos o los pulmones son los primeros en cambiar y, los últimos, son los que forman el esqueleto.
Cada cuarenta dias nuestro cuerpo es distinto.
Cuando estamos con otra persona, él/ella inspira los átomos que yo espiro y yo inspiro los que él/ella espira. Si somos conscientes de ese proceso durante el acto sexual estamos en la esencia del tantrismo, haciendo intercambios a nivel atómico, es decir, intercambiamos hígados,  riñones, pulmones y corazones, a este proceso con una única palabra podemos llamarle amor.
Son nuestros códigos genéticos los que hacen que los átomos formen parte de células hepáticas, fibras musculares o células oseas.

¡Vivimos en un cementerio lleno de vida!

Si lo desea, puede consultar las siguientes referencias bibliográficas:
«La Conciencia del átomo» (Alice A. Bailey)
«Scientific American» (marzo de 1987)
«Pantón, historia e fidalguía», página 219 (Isaac Rielo)

Edades emocionales

Todos tenemos una edad cronológica que corresponde a nuestra fecha de nacimiento y, nuestro cuerpo físico puede representar o no esa edad. Hay personas de cuarenta años que físicamente pueden aparentar cincuenta, debido a su estructura genética o porque han llevado un tipo de vida con la que han maltratado sus cuerpos. En cambio otra de cuarenta años puede aparentar que está al principio de los treinta.

Es decir, no siempre nuestra edad cronológica es la misma que nuestra edad biológica.

En los Estados Unidos se realizó el siguiente experimento:

Se reunieron a cien personas mayores de setenta y cinco años y se les hizo un examen exhaustivo para saber cual era su edad biológica. Se analizaron sus parámetros sanguíneos, su flexibilidad muscular, se les hicieron pruebas de resistencia al esfuerzo etc. y se concluyó cual era la edad biológica de cada persona.Se construyó un pueblo artificial con todos los anuncios, modelos de coches, tipos de muebles y ropa de vestir exactamente como eran los Estados Unidos hace 50 años. Durante un año las cien personas vivieron en el pueblo, sin ningún régimen especial de comidas, deportes o cuidados médicos fuera de los habituales en aquella época.Al cabo de un año se volvieron a medir los parámetros biológicos que indicaban la edad biológica de la persona. Todos estos parámetros habían retrocedido entre un 20 y un 25%. ¡Todos habían rejuvenecido! Simplemente a través de todos los estímulos visuales, auditivos, alimenticios y de costumbres se les dijo: Sé como eras hace 50 años.

Esto demuestra que nuestra edad biológica puede retroceder en el tiempo, nuestra edad emocional puede variar todavía más.

Cuando nacemos somos totalmente dependientes de nuestros padres o de las personas encargadas de cuidarnos. No podemos comer solos, ni lavarnos, ni vestirnos ni tan siquiera caminar. Con su ayuda y cuidados vamos aprendiendo poco a poco durante la infancia, aprendemos un idioma, una serie de reglas sociales y valores, unos comunes a la sociedad en que nacemos y otras individuales relativas a cada familia.

Al llegar a la pubertad pasamos de la dependencia a la antidependencia en la que cuestionamos lo que nos enseñaron e inventamos palabras nuevas, ropa diferente y otros gestos. queremos ser de una manera diferente de la recibida; pero la rebeldía nos ata tanto como la sumisión.

«Tan atado está el carcelero que está atento a la cárcel para que el preso no escape, como éste que no puede salir».

El adolescente no suele sentir mucha fuerza para acometer esta tarea por eso se junta en grupos que alborotan, emplean palabras nuevas y gestos distintos. En grupo siente fuerza para manifestar su rebeldía.
Pasada esta etapa se entra en la independencia en la que uno puede ganarse la vida por sí mismo, elegir la casa donde quiere vivir, el trabajo que le gusta hacer y tener sus propias ideas y valores, construir su propia familia y reconocer en el esfuerzo que hace por sacarla adelante, el esfuerzo que hicieron sus padres para que se hiciera un hombre o una mujer independiente.
Este agradecimiento a nuestros antepasados nos abre las puertas a la interdependencia en la que nos damos cuenta que muchas personas juntas pueden hacer proyectos que no puede hacer uno solo, por ejemplo que una persona llegue a la Luna o que lleguemos a comunicarnos por medios técnicos impensables hace años, o a disfrutar con el ¡gol! que nuestro equipo acaba de marcar fruto de la buena coordinación del equipo.

Este desarrollo emocional sano, no siempre es así, ¿acaso ese hombre de 40 años, aún rebelde con ropas, costumbres y modales de un adolescente ha pasado emocionalmente de la edad adolescente?

Si la edad física puede estar o no sincronizada con la edad cronológica, la edad emocional todavía es mas fluctuante. Un niño puede tener una pataleta en un bar, pero ¿y si la persona tiene un berrinche con 30 años?, o quizás ¿controlamos socialmente esas manifestaciones pero continúan en nuestros pensamientos y emociones?

Si lo que hacemos coincide con lo que pensamos y sentimos eso nos conduce a la maduración emocional, por el contrario, si lo que hacemos no coincide con nuestros pensamientos y emociones eso nos mantiene inmaduros.

Crear

¡No te lo vas a creer! y, si es así, es un problema, tú eres el creador del mundo que percibes.

El mundo que nos rodea está compuesto de una infinidad de posibles impresiones sensibles de las que, como especie humana, sólo somos capaces de percibir una pequeña parte. El oído de un perro puede percibir el sonido de silbatos de alta frecuencia que no oye el oído humano; los ojos de muchos insectos ven impresiones del espectro infrarrojo que nosotros no percibimos.

Esa pequeña parte del mundo que podemos percibir es a su vez filtrada por los valores, creencias e intereses de la cultura y la familia en la que somos educados, reduciendo todavía más nuestra percepción en la individualidad que somos. Cada uno de nosotros vive en una realidad única, construida por nuestros intereses, valores, creencias y metas, que actúan como filtros de las impresiones que nos envía el mundo exterior.

Toda nuestra experiencia es procesada a través de tres filtros básicos:

  • ELIMINACIÓN

Siempre que focalizamos nuestra atención en algo, estamos dejando de prestar atención a otras cosas. Nuestra percepción es selectiva y, al elegir algo, eliminamos el resto. Esto puede ocurrir consciente o inconscientemente. El mundo es tan vasto que, para darle sentido, lo simplificamos, y lo hacemos seleccionando la información que nos envía. Nuestros esquemas personales del mundo destacan algunas informaciones, al tiempo que ocultan otras.

  • DISTORSIÓN

Cuando observamos una foto o una pintura y percibimos en ella una profundidad tridimensional, estamos distorsionando la imagen que en realidad es plana; al escuchar un tema musical en la radio puede que imaginemos la orquesta; cinco minutos en el dentista nos parecen una hora, y una hora viendo una película agradable nos parece cinco minutos. Distorsionamos el tiempo.

  • GENERALIZACIÓN

Cuando aprendemos a conducir un automóvil, aprendemos a conducir todos los automóviles que funcionan de esa misma manera. El día en que de niños abrimos una puerta, estamos aprendiendo a abrirlas todas.

Sin generalización no hay aprendizaje. Nuestra creencias también son fruto de la capacidad que tenemos para generalizar nuestras experiencias.

La eliminación, la distorsión y la generalización son filtros que no son positivos ni negativos, simplemente funcionan así.

Las creencias son generalizaciones que se han hecho sobre experiencias específicas. Una creencia es una presuposición sobre la realidad y un filtro perceptivo singularmente potente. Cuando creemos algo, actuamos como si eso que creemos fuera verdad.

Construimos creencias generalizando a partir de nuestras experiencias en el mundo. Nos son transmitidas a través de nuestra cultura y, sobre todo, por las expectativas y normas de la familia en la que nos hemos criado. Creemos lo que nuestros padres nos han dicho sobre nosotros mismos cuando éramos niños, porque entonces no teníamos medios para comprobarlo, y estas creencias pueden continuar en nuestro interior sin que nuestros logros posteriores las modifiquen.

Con las creencias, sean positivas o negativas, ponemos limites a lo que es ilimitado y eso es una ilusión a la que oriente llama «Maya».

Pasos hacia la libertad

Potencialmente todos somos iguales, pero no todos hemos actualizado en el presente esa potencialidad. Me explicaré con un ejemplo, dentro de la semilla de un abeto está la potencialidad de transformarse en un árbol de 30 metros de altura.

Imagina que llegas a un bosque de abetos a plantar una semilla de abeto, tanto la semilla como el árbol tienen la misma potencialidad pero, ni mucho menos, la han actualizado en el presente de la misma manera.

Los seres humanos tenemos cuerpos y rostros distintos, historias diferentes y pensamientos y emociones que varían, no son los mismos en ti que en mí. La semilla del potencial de Paz y Amor está dentro de todos nosotros pero no está manifestada de igual forma.

Continuando con el ejemplo del abeto, si quiero plantar la semilla del árbol conviene que elija un terreno bien abonado, sólido y con una tierra adecuada para que la semilla se manifieste en todo el potencial que contiene.

El terreno sobre el que queremos plantar la semilla de nuestra libertad para que se manifieste en toda su expansión es nuestro mundo emocional. Si el terreno está lleno de piedras de rabia, de lodos de culpas y tristezas y de profundos resentimientos, la semilla del Amor, que es la experiencia de la Libertad, no crecerá en él. Antes tendremos que limpiar y abonar la tierra.

La mayoría de las personas sienten todas esas emociones negativas pero no saben de dónde proceden. Simplemente las padecen. Y la respuesta más habitual que da nuestra sociedad es taparlas con comprimidos de antidepresivos, ansiolíticos, hipnóticos, etc. ¿Sabías que cerca del 40% de la población de ciudades como Madrid toma algún tipo de psicofármaco?

Conocer intelectualmente de dónde proceden nuestras emociones es un primer paso, pero no una solución. Debajo de nuestras intelectualizaciones están nuestros miedos, diferentes y variados, pero hay uno importante que los agrupa a todos, es el miedo al dolor, no me refiero al dolor físico sino al dolor del corazón. Un dolor físico puede curarse en unos días o meses, pero un profundo dolor del corazón puede no curarse en toda una vida.

Si lastimamos a un perro o un gato de una forma premeditada, ese animal intentará mordernos o arañarnos con rabia para sacarse el dolor de encima. En el mundo animal, del que también formamos parte, la rabia es una reacción natural ante el sentimiento de sentirse herido.

Cuando somos niños pequeños y nuestros padres –la mayoría de las veces inconscientemente– nos lastiman con sus comportamientos, sentimos esa rabia pero rara vez la expresamos por miedo a su reacción o por un sentimiento de culpa por el simple hecho de sentirla. Si nos la tragamos, esa rabia se transforma en un sentimiento mucho más destructivo: el resentimiento, es una emoción fría que se manifiesta como falta de ganas e interés en ver a esa persona, de distanciarse con pensamientos como «ya me olvidé… ya no me importa», y estamos hablando de nuestros padres. Me refiero a los padres que guardamos en nuestras memorias, aunque muchas de ellas las hayamos olvidado. Si en esos recuerdos hay resentimientos, son el principal impedimento hacia el Amor.

El problema es que esas historias emocionales antiguas, pero no resueltas, tienden a repetirse en la vida hacia las personas con las que tenemos lazos afectivos.

El curso Aprender a Ser Libres te ayuda a limpiar y abonar el terreno sobre el que plantar la semilla del Amor. Y como toda semilla, requiere cuidados los primeros tiempos, pero cuando el abeto ya tiene dos o tres metros de altura ya crece solo.

Crecer es un cambio y en la vida nos perdemos muchas alegrías por no querer cambiar.

Preguntas y misterios

Lo que en un tiempo lejano era cierto para nuestra cultura, pasados los años dejó de serlo para dar paso a nuevas verdades que, en muchos casos, costaron la vida o la cárcel para sus descubridores. En 1553 en la ciudad de Ginebra, el español Miguel Servet fue quemado en la Hoguera, entre otras cosas, porque descubrió verdades, hoy incuestionables, sobre la circulación de la sangre. En el año 1632 Galileo fue torturado y arrestado en su casa por descubrir que era la tierra la que giraba alrededor del sol.

Entre mis aficiones está la Astronomía y desde hace años he disfrutado explorando el universo a través de diferentes telescopios. Mi afición me llevó a tener conversaciones con un amigo que dirige una estación espacial española. Recuerdo una de ellas en que me dijo que, con la tecnología óptica de la que disponemos hoy en día, apenas conocemos un diez por ciento del universo. Lo mismo pasa con el cerebro humano –respondí– solo conocemos un diez por ciento de lo que ocurre en él.

¿De dónde viene un pensamiento? ¿cómo se forma? ¿qué es lo que hace que un pensamiento se vuelva consciente? ¿produce el cerebro los pensamientos?

Así como sabemos que un aparato de radio o televisión no es el que genera la música o los programas que escuchamos o vemos, sino que es simplemente un instrumento que capta las ondas de radio o televisión que nuestros sentidos no pueden captar directamente y que, además, dependiendo de la calidad de la radio podemos captar solo las emisoras locales o las de todo el mundo. ¿Cuántas emisoras? no tengo esa información pero estoy seguro de que son millones, y en todos los idiomas.

¿No será el cerebro un instrumento que capta lo ya pensado durante milenios por un incontable número de personas? ¿hay pensamientos nuevos? ¿o solo una mezcla particular –en el mejor de los casos– de lo ya pensado?

¿Cuál fue el primer pensamiento?

Si con un martillo destrozamos el aparato de radio ¿le ocurre algo a las ondas que éste capta? No les ocurre absolutamente nada. Siguen en una dimensión que nuestro instrumental físico no puede percibir.

Sabemos que la gran mayoría de la gente piensa más de un noventa por ciento de pensamientos que ya pensó innumerables veces. Es decir, sintonizan constantemente la misma emisora. Otros, los más geniales, cambian de emisora con gran facilidad, son creativos y sabemos que una mayor creatividad corresponde a un mayor grado de salud mental. Entiendo la creatividad en dirigir la atención hacia donde todos la dirigen y ver lo que casi nadie ve. Pero nuestra estructura egoica personal repite las mismas formas de ver, de pensar, de escuchar y de dialogar consigo mismo en un intento de hacer eterno lo que no puede serlo. La vida es un cambio de nuevas expresiones en una creación imparable.

¿Y cuándo se destruye el cerebro? ¿qué ocurre? ¿seremos los programas de la misma emisora que escuchamos en vida?

¿Hay algo que unifique a todas las ondas, y que sea su fuente?

¿Qué es aquello que una vez conocido todo lo demás lo es? Interesante pregunta que plantean los textos sagrados de la India y la actual física cuántica.

Creo que es algo que vale la pena investigar y realizar.

Curso de Hipnosis consciente y consecución de objetivos

La estructura intelectual formada por los pensamientos funciona tratando de conseguir en la vida algún objetivo.

A veces sabemos a dónde vamos y lo que queremos, o no lo sabemos y de pronto nos encontramos con un resultado inesperado, sin saber que inconscientemente era lo que estábamos buscando.

Este curso te ayudará a plantearte o descubrir lo que quieres conseguir en la vida y te dará una metodología para poder hacerlo.

Cualquier cosa que queramos requerirá energía para conseguirla.  El curso «Hipnosis consciente y consecución de objetivos» está estructurado para enseñarte cómo conseguir energía y una metodología para aplicarla en conseguir objetivos concretos.

Casi todo el mundo vive hipnotizado por programas estructurados en la infancia y de adultos se auto engañan creyendo que son libres para tomar decisiones.

En este sentido el curso nos ayuda a deshipnotizarnos y poder elegir libremente lo que queramos conseguir.